El grano de cebada está compuesto por un 3,5% de germen, un 18% de pericarpio y un 78,5% de endospermo (incluyendo la aleurona). El germen es rico en azúcares (sacarosa, rafinosa y fructosanas). El pericarpio está lignificado y es abrasivo debido a la presencia de sílice en la epidermis. La capa de aleurona es rica en fibra, proteína, triglicéridos y azúcares. El endospermo es fundamentalmente de tipo harinoso. La matriz proteica que envuelve los gránulos de almidón es fácilmente degradable en el rumen, lo que facilita la accesibilidad y fermentabilidad del almidón. El procesado del grano tiene un efecto pequeño sobre su valor nutritivo, similar al descrito para el trigo.
El contenido en almidón y la proporción de amilosa de la cebada, son inferiores a los del maíz y trigo. El grano contiene un 2-3% de azúcares solubles (sacarosa y rafinosa). La presencia de las glumas en el grano implica un contenido elevado en fibra, aunque su grado de lignificación es bajo. La mayor parte de la fibra está constituida por ß-glucanos y pentosanas, en proporciones muy variables (1,6-8,3% y 4,4-8,7%, respectivamente) dependiendo de la variedad, zona de procedencia y climatología. El contenido medio de ß-glucanos es superior al del trigo, maíz y centeno y similar al de la avena. Al estar localizados en la pared celular del endospermo y de la capa de aleurona, su proporción aumenta en granos desnudos y es también superior en variedades de 2 respecto a 6 carreras. La concentración de estos componentes fibrosos aumenta en condiciones de falta de humedad durante la etapa de maduración del grano (golpe de calor), lo que da lugar a variaciones geográficas e interanuales importantes. Estos compuestos son parcialmente solubles en agua, e incrementan la viscosidad del contenido digestivo, lo que supone un descenso de la ingestión y dificulta la absorción de los demás nutrientes. Estos efectos son más importantes en aves jóvenes, ya que carecen de los enzimas necesarios para su hidrólisis, acentuándose los problemas de camas húmedas. Estos inconvenientes se reducen considerablemente mediante la suplementación del pienso con enzimas (ß-glucanasas y pentosanasas).
La cebada tiene una baja proporción de grasa (2%) y de ácido linoleico (0,8%), dando lugar por tanto a canales de calidad. También tiene un bajo contenido en pigmentos, vitaminas liposolubles y vitamina B12. En cambio, es una fuente excelente de algunas vitaminas del grupo B (tiamina, riboflavina, piridoxina, ácido pantoténico) y de niacina, aunque en este último caso su disponibilidad para monogástricos es escasa (10%).
La proporción de proteínas solubles (albúminas y globulinas) en la proteína total es relativamente alta (25%). El grano contiene además un 52% de prolamina (hordeína) y un 23% de glutelina. Tanto la calidad proteica como la degradabilidad ruminal de la proteína (75%) son relativamente altas con respecto a otros cereales. El efecto de la climatología y la productividad sobre el perfil de aminoácidos es similar al descrito para el trigo.
Dada la escasa variación de la ED entre muestras de un mismo grano de cereal, en general no se justifica el uso de ecuaciones de predicción para cada grano. No obstante, para el caso de la cebada, por su mayor variabilidad, existen ecuaciones específicas para predecir su valor energético en ganado porcino y aves.
Aves: EMA (kcal/kg MS) = 3780 - 114 FB (% MS); r = -0,64; n = 25 (Lessire y Conan, 1990)
EMA (kcal/kg MS) = 2213 + 18,0 Alm (%MS) - 22,1 Cen (%MS); (CVB, 1999)
Porcino: ED (kcal/kg MS) = 4072 - 110 FB (% MS); (INRA, 1989)




